Uno de los internados, por causas que vienen siendo investigadas, prendió fuego una sábana y la arrojó a la casa de un vecino. A la violenta actitud se le sumaron otros tres menores.

Cuando la situación estaba a punto de tornarse más grave, el personal del establecimiento, con apoyo de personal policial y de otras dependencias del INAU que llegaron al lugar, dominaron rápidamente a los revoltosos.

Aparentemente, la actitud de los menores, se debió a que no les fue autorizada una salida transitoria ante la celebración de las fiestas tradicionales.

Finalmente, tres de los cuatro muchachos que protagonizaron el incidente, fueron trasladados a hogares más rigurosos, es decir, dos de ellos fueron derivados al Centro de Medidas Cautelares y el restante al Ceprili.

Fuentes oficiales indicaron que para la pasada Navidad, la Justicia autorizó la salida de cien adolescentes, de los cuales uno solo no regresó y se mantiene prófugo.

Se indicó además, que el Hogar Cimarrones tiene un régimen especial de semilibertad con menos de veinte menores que participan en distintos proyectos sociales.