El especialista indicó acerca de la temática que “los fenómenos adictivos hacen referencia a una situación que afecta a la persona que tiene consumos problemáticos, pero a su vez tiene componentes familiares y sociales.

Debido a estas características decimos que los fenómenos adictivos tienen un origen multifactorial y por lo tanto no podemos pensar en soluciones y tratamientos reduccionistas”, agregando que “de acuerdo a estas características nos obligamos a pensar, evaluar, diagnosticar y ofrecer un tratamiento adecuado y adaptado a cada particularidad.

El psicólogo explicó que “muchas veces cuando nos enfrentamos a situaciones de consumo de sustancias, lo primero que tendemos a pensar es cual es la manera más rápida de abandonar el hábito del consumo y se pone poco énfasis en el sufrimiento que padece tanto el usuario como los demás involucrados”.

En este marco, Aprile asegura que “es muy necesario cuando recibimos a un paciente tener la capacidad de escuchar con calidez y optimismo, ya que estamos recibiendo a una persona que viene sufriendo su propio encierro y esclavitud y además atesora el consumo como su gran refugio”.

En su reflexión añade que “el recurso adictivo es una forma defensiva que encuentra la persona para hacer frente a un sufrimiento emocional e identitario. Para desmontar esta estructura defensiva hay un marco terapéutico que es multidisciplinario.

El abordaje es médico, social, psicológico individual y familiar más herramientas terapéuticas específicas que trabajan en las distorsiones cognitivas y en cómo hacer frente a la compulsión, ya que no se trata solo de voluntad, esta es necesaria pero no es suficiente para cambiar”.

Buscando el equilibrio

El profesional indicó además que “el usuario problemático de sustancias vive en una situación de precariedad basal, como si se encontrara en una balanza, el óptimo estado será buscar el equilibrio. Los platos estarán siempre y por momentos se podrán inclinar con firmeza hacia un lado u otro. El acompañamiento terapéutico es fundamental en el inicio y las herramientas adquiridas muy necesarias para poder equilibrar los platos a lo largo de la vida”.

En ese contexto, vale la pena recordar que los menores de 18 años consumen mayormente marihuana y esto tiene una repercusión directa sobre su rendimiento escolar a diferencia de las personas mayores de 25 años que consulta mayoritariamente por consumo problemático de alcohol y cocaína.

“Las adicciones configuran una problemática compleja socio sanitaria. A mayor inserción laboral y educativa (el individuo continua cumpliendo ciertas obligaciones en los ámbitos laborales y educativos), habrá menos repercusión y menos daño individual, familiar y social”, enfatizó.

En el marco de esta problemática y con la participación de 15 destacados especialistas en distintas áreas es que se realiza el curso denominado “Fenómenos adictivos: clínica y abordaje del consumo problemático de drogas”, que cuenta con el apoyo de la Junta Nacional de Drogas y el Sindicato Médico del Uruguay. El comienzo de esta capacitación presencial será el 6 de mayo y se extenderá hasta el 11 de noviembre.