La Conmebol quiere que Sudamérica organice el Mundial de 2030 con una candidatura conjunta de Argentina y Uruguay, lo que allanaría el camino para la propuesta tripartita de la Concacaf para 2026, afirmó el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez.

Estados Unidos, México y Canadá presentaron una candidatura conjunta para 2026, y la FIFA anunció que cualquier otro interesado en licitar por ese torneo tiene hasta agosto para anunciar su intención. Debido a las restricciones de la rotación de continentes -Rusia (Europa) albergará el Mundial en 2018, y Catar (Asia) en 2022- las únicas otras regiones que podrían aspirar son Sudamérica y África.

La preferencia de Sudamérica por 2030 deja la vía libre para la Concacaf, tomando en cuenta que ningún país africano tendría la infraestructura y recursos necesarios para organizar el primer Mundial de 48 equipos.

“Esta solicitud está firme y sigue su curso en FIFA”, expresó Domínguez sobre el Mundial de 2030 en entrevista con The Associated Press.

En 2030 se conmemorará el centenario de la Copa del Mundo, cuya primera edición se realizó precisamente en Uruguay.

Por otro lado, Domínguez aseguró que “vamos a pelear” para que el expresidente de la Conmebol, Nicolás Leoz, y otros exdirigentes del organismo devuelvan el dinero que desfalcaron durante su gestión.

La Conmebol presentó recientemente el informe de una auditoría que reveló que entre 2000 y 2015, Leoz y otros altos funcionarios de la confederación desviaron casi 130 millones de dólares a cuentas personales, anónimas o de negocios investigados por las autoridades estadounidenses en el marco de su pesquisa por corrupción en el fútbol.

El abogado Daniel Mendonca, de un estudio jurídico que colaboró con la auditoría, dijo durante el congreso de la Conmebol el mes pasado en Santiago que referirán los hallazgos a la fiscalía de Paraguay para encaminar casos criminales.

“Esos datos de auditoria están en las mejores manos”, afirmó Domínguez. “En su momento se harán las presentaciones que sean necesarias”.