El discurso del comandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, en el acto por los 206 años de creación de la fuerza, dejó mucha tela para cortar. Por un lado, evidenció un fuerte compromiso con la justicia social y las causas de lucha de los más necesitados; y por otro, defendió la entrega y el compromiso que actualmente ponen de manifiesto los militares.

Sus palabras despertaron sorpresa. En algunos por el fuerte mensaje contra las “élites oligárquicas” contra las que luchó Artigas y que se convirtieron “en un estandarte para el Ejército”.

Y en otros, por lo que interpretaron como una dura respuesta a la decisión del Ejecutivo de reformar la Caja Militar.

Quedó claro que Manini Ríos habló para todos, hacia dentro del Ejército y hacia las autoridades presentes. Algunos consideraron que las circunstancias exigían un discurso de estas características, cuando la fuerza que dirige se encuentra en medio de un debate que la expone ante la sociedad.

Otros, interpretaron excesiva la ironía con que dirigió su discurso a responder a los que consideran la Caja Militar como un injusto “privilegio”.

En ese tomo recordó que los militares “tuvieron el privilegio” de realizar evacuaciones en el norte durante las inundaciones en diciembre del año pasado; “el privilegio” de asistir a la población de Dolores luego del tornado; “el privilegio” de evitar la emergencia sanitaria en Montevideo durante los festejos de fin de año y “el privilegio” de participar de la misiones de paz en “los rincones más apartados y castigados del planeta”.

Mientras pronunciaba sus palabras, las miradas de algunos de los asistentes denotaban sorpresa al escuchar una encendida defensa del rol social de las fuerzas e interpretarlo como un reclamo ante el presidente de la República Tabaré Vázquez y el ministro de Defensa,

Sin embargo, la lectura política que algunas fuentes del Ejecutivo realizaron después del discurso no reflejaban para nada algún tipo de malestar o reclamo.

“Fue el discurso lógico de un jefe del Ejército ante su fuerza, recordando a los asistentes la labor que llevan adelante y defendiendo el trabajo y el esfuerzo que realizan”, explicaron a LA REPÚBLICA, y agregaron: “Es más bien ponderable el fuerte compromiso social que puso de manifiesto y su clara visión de la justicia social que debe marcar el destino del Ejército”.

Además de Vázquez, estuvieron presentes los ministros Rodolfo Nin Novoa, de Relaciones Exteriores, Carolina Cosse, de Industria, Energía y Minería, y Ernesto Murro, de Trabajo y Seguridad Social, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Chediak, legisladores de todos los partidos políticos con representación parlamentaria y otras autoridades de gobierno.