Lejtreger informó que las diferencias respecto a los números aportados por el gobierno argentino están en que ellos se refieren a estándares de la calidad del agua, y los técnicos uruguayos a los de vertido. “Las cifras base son las mismas, pero manejan los números en relación al río y no a la zona del vertido”, puntualizó.

¿Qué quiere decir eso? Ocurre que cuando se vierte una sustancia contaminante al medio ambiente, ésta no permanece en el lugar donde se realiza el vertido sino que se produce su dispersión a raíz de una serie de fenómenos físicos, químicos y biológicos que provocan tanto el transporte como el paso al resto.

En el caso del Río Uruguay, las corrientes provocan el movimiento de las partículas, también de los contaminantes, en la extensión del compartimento.

Argentina toma así los resultados de muestras que refieren a la zona de vertido, con niveles de concentración más altos justamente por el sitio en que se toman, y contrasta la cifra con los topes permitidos para el agua del río en general y no en dicha zona puntual.

Allí radica la confusión y el hecho de que los números planteados por el canciller Héctor Timerman resultasen alarmantes.

Procedimientos

Según indicó Lejtreger, los datos responden a estándares establecidos en el acuerdo realizado en Olivos en julio de 2010 que le dan marco a los controles y que refieren a comparación entre vertidos de UPM y el aporte de la desembocadura del río Guelaguaychú tomados mediante muestras gemelas.

Explicó que se hace un monitoreo conjunto de 12 controles anuales realizados en base a tomas sorpresivas que se envían a laboratorios en Argentina, Uruguay el exterior. Así, confirmó que ambos gobiernos cuentan con la misma información de base.

Fósforo

Respecto al fósforo, cuyo nivel fue “denunciado” por Timeman, afirmó que la concentración estándar de vertido es de 5 miligramos por litro y que los resultados de los análisis han dado un promedio de 0.86 milogramos por litro, habiéndose registrado un máximo de 2,6 mg por litro.

Asimismo, en cuanto a la carga que se vierte al río, aseguró que el ministerio autoriza un promedio mensual de 74 kilos por día, y el promedio de vertido de UPM es de 47 kilos diarios.

En este mismo punto, se subrayó que en la desembocadura del río Gualeguaychú el promedio de vertido diario es de 5108 kilos diarios, lo que supera en 1800% el vertido de la planta.

Caudal de vertido

Lejtreger enfatizó también en el caudal de vertido, y afirmó que según el Comité Científico de la CARU es de 690 litros por segundo, lo que está por debajo de los 846 litros por segundo autorizados por la DINAMA. Asimismo, aseguró que la temperatura “cumple con los estándares de la resolución ministerial de 2011” y que debe tenerse en cuenta que en el propio río a la altura de UPM el caudal promedio es de 5 millones de litros por segundo.

Endosulfán

La ministra recordó que por resolución del presidente José Mujica el endosulfán es un compuesto prohibido en el país, pero sucede que las trazas que se han encontrado responden a que “es un compuesto orgánico persistente”.

Sobre estándares, indicó que la concentración para efluentes industriales es de 2000 nano gramos por litro, y los resultados para este período, hasta julio de 2013 era de 1,07 nano gramos por litro en UPM, y de 14,2 nano gramos en el río Guelaguaychú.

“En función de acuerdos internacionales, que tienen establecidos como valor de referencia 2000 nano gramos por litro, UPM se encuentra en un 55300% por debajo del estándar.

Carga orgánica

Según contó, la carga orgánica responde a la demanda química de oxígeno de la planta, que es de 14.700 litros por día, en tanto el tope es de 55 mil kilos diarios, lo que implica una demanda del 380% menor a lo establecido.

Nitrógeno

En referencia al nitrógeno, los muestreos de UPM están en una carga de 102 kilogramos diarios, habiendo un máximo de 284, pero por debajo de un tope de 740 diarios dictaminados. Paralelamente, en el río Guelaguaychú se advierte un promedio de 11750 kilos diarios, cifra 115 veces superior al aporte de UPM al caudal.

Ante lo dicho, la jerarca afirmó que la planta está posicionada dentro de las mejores del mundo por sus estándares ambientales y que no obstante, se han impuesto exigencias de mejoras ambientales como contraparte del aumento de producción “porque se aspira a invertir recursos en el país y no palear cosas de hoy, sino anticipar al futuro”.