Por: Mariana Peralta

El Movimiento de Cine con Vecinos (CCV) es un proyecto dirigido a la promoción del lenguaje audiovisual entre ciudadanos comunes, de cualquier edad y nivel cultural. Se trata de compartir y fomentar experiencias de apreciación y realización comunitaria.

CCV promueve actividades en pueblos y ciudades de todo el país para idear, rodar, actuar y proyectar cortometrajes de ficción o realidad, mediante una metodología de trabajo basada en la participación directa de los interesados, en todo el proceso.

Recogiendo una valiosa y rica experiencia que se viene desarrollando en Argentina en los últimos años, CCV organiza talleres de formación y realización audiovisual, con perspectivas de prolongarlos en el tiempo, a medida que las propias comunidades desplieguen toda su capacidad creativa y encuentren un ámbito para expandir sus intereses culturales, en el terreno de la cinematografía.

El objetivo central del movimiento, además de fomentar la participación abierta de las comunidades, es abrir espacios para permitir que ciudadanos comunes tengan la posibilidad de contar historias, a través de sus propios procesos creativos, con ellos como protagonistas en toda la cadena de creación colectiva.

¿Cómo y cuándo surgió la idea de realizar estos talleres?

Surgió a partir del 2009, cuando se estrenó el primer documental titulado “Buen día, comunidad”, sobre la identidad social de la frontera de Chuy-Chui. Sin embargo creció mucho con la repercusión que tuvo el segundo documental titulado “Becho, el del violín”, sobre la vida de Carlos Eizmendi, el músico nacido en la ciudad de Lascano, que inspiró a Zitarrosa para la famosa canción “El volín de Becho”. . Como soy maestro de escuela me pareció que, sin ser un cineasta con formación académica, podía compartir con otras personas los elementos básicos de la producción audiovisual, sin otro interés que compartir emociones y experiencias. El Cine Con Vecinos, además de talleres, hace sus propias producciones documentales.

Hasta el momento, ¿cuántas personas han participado de la actividad?

Cine Con vecinos es una experiencia unipersonal. De los talleres participan personas desde 4 a 90 años. Ya van unos 50 talleres en escuelas, liceos, asociaciones de jubilados y pensionistas, casas de cultura, Mercado de los Artesanos. No tengo la suma total porque en algunos talleres participan 20 y en otros 100. Y en las escuelas son, a veces, dos grupos juntos, sumando 50 o 60 chiquilines. Para los talleres no hay ninguna limitación, ni inscripción previa ni exigencia de ningún tipo.

¿Cuáles son las principales inquietudes de los participantes?

Los talleres, además de ayudar al manejo de las herramientas (cámaras, iluminación….) se centra en la elección de historias que deciden los propios talleristas. Incluso los niños preescolares. En el caso de los niños siempre empiezan sugiriendo cortos de “misterio” o de “terror”. Incluso muchas veces aparecen las propuestas para situaciones de violencia. El Cine Con vecinos no limita la libertad de expresión de nadie, pero evito que los cortos deriven hacia la violencia. Siempre les digo que para eso tienen suficiente con la televisión. Así que trato de incentivar otras ideas. También evito historias en las que se pueda rozar la sensibilidad de alguna persona o genere susceptibilidades innecesarias. Un niño me dijo una vez: “Ah, entonces vamos a filmar conejitos saltando sobre las flores”. “No necesariamente, le respondí y así han ido surgiendo temas maravillosos, como uno en el que los niños de una escuela de Belvedere resolvieron invitar a un joven ciego, que juega al fútbol, estudia y toca el órgano en una banda de música tropical. No fue elegido especialmente, sino casi al azar. Y resultó una experiencia increíble. Me acuerdo que para elegir el título del corto estuvimos debatiendo si debería llamarse “La oscuridad” o “La iluminación”.- Y al final quedó “Iluminados”, porque el ciego iluminó la cabeza de aquellos niños que creían que los ciegos eran unos “desgraciados”, como dijo uno, y además él se iluminó también porque le gustó mucho la experiencia y la relación conmigo se mantiene hasta hoy. Además, con gran sentido del humor, Anthony, que así se llama el ciego, se apellida Da Luz y él mismo hace referencia a esa casualidad.

Un mensaje para la gente que desee asistir a los talleres

No son cursos de formación cinematográfica, ya que no soy cineasta, sino docente. Tengo una formación autodidacta y lo poco que aprendí, lo tomé de amigos-hermanos argentinos, Fabio Junco y Julio Midú, creadores del Cine Con Vecinos en ese país. Ellos son egresados de la Escuela de Cine de B. Aires y me alentaron y me ayudaron siempre. Y me siguen ayudando y orientando cada vez que es necesario. La gente que quiera asistir a los talleres solamente tiene que estar atenta a los anuncios que aparecen generalmente en las redes o consultar a mi correo: chuiense9@gmail.com

El Cine Con vecinos no está atado a protocolos, solemnidades ni condiciones que suelen pulular en algunos ambientes. Siempre digo que el CCV anda por los caminos de tierra o pedregullo y no por avenidas pavimentadas. Es una forma gráfica de explicar que no hay mucho que tramitar para participar de las actividades.

Talleres

Se trata de actividades teórico-prácticas en las que se accede al conocimiento básico del lenguaje audiovisual y se estimula la realización de cortometrajes a cargo de los propios talleristas. No importa la edad, la formación ni nada. No se exigen conocimientos previos de cine ni de televisión.

CCV concurre a las escuelas, liceos, centros vecinales o asociaciones de vecinos para que sean los propios grupos quienes hagan sus propias producciones, según sus intereses, inquietudes y necesidades de comunicación.

Para la realización de los talleres se necesita solamente una herramienta (filmadora, cámara de foto que filme), una computadora (con algunos requerimientos básicos, necesarios para el manejo de archivos audiovisuales –que suelen ser pesados-, y un televisor.

El TALLER EN EL CENTRO CULTURAL LA EXPERIMENTAL DE MALVÍN
Es libre y gratuito para todos los interesados y se desarrolla en dos módulos de 3 horas cada uno. Si cuentan con alguna cámara de fotos o similar que filme, pueden traerla.
Primer módulo: sábado 23 de mayo desde las 10hs
Segundo módulo: sábado 30 de mayo desde las 10hs

El logo del CCV, lo creó Sergio López Suárez, dibujante uruguayo creador de “Anina, la niña capicúa”, que se convirtió en película y ha ganado varios premios internacionales.

cine con vecinos logo creado por Sergio López Suárez