El triunviro de la CGT dijo que la meta inflacionaria del Gobierno es “una fantasía” de los funcionarios y alertó que la cláusula gatillo en los acuerdos paritarios “tiene que estar” para evitar la pérdida de valor adquisitivo.

“¿Por qué voy a creer en un programa económico que hasta ahora lleva un 70 por ciento de inflación acumulado en los dos años de gestión?”, argumentó.

Después de bajarle el pulgar a la reforma laboral del Gobierno, ahora la CGT rechazó el techo del 15 por ciento que los funcionarios quieren imponer en las negociaciones salariales. Juan Carlos Schmid, uno de los triunviros de la central sindical, advirtió que el porcentaje del que está hablando el Gobierno “está encerrado en una fantasía” y adelantó que “no lo va a aceptar ninguna organización”. “El 15 por ciento no pasa si no hay actualización por la inflación. ¿Por qué voy a creer en un programa económico que hasta ahora lleva un 70 por ciento de inflación acumulado en los dos años de gestión?”, manifestó el secretario general del gremio de Dragado y Balizamiento.

En medio de la ofensiva contra los sindicatos, que sumó otro capítulo ayer con el decreto que eliminó la paritaria nacional docente, Schmid advirtió que desde la CGT cada vez tienen cada vez “menos confianza en lo que dice el Gobierno”. “Anuncian una cosa, por ejemplo la reforma laboral, y terminan sancionando una rebaja de jubilaciones”, enfatizó y aseveró que “es obvio que todo está ligado”. “Yo creo que el objetivo es poner de rodillas al sindicalismo”, denunció en una entrevista con Infobae.

“El Gobierno cuando habla de mafias sindicales por lo menos da un guiño para que haya una formación de opinión pública en contra de los sindicatos. Habría que preguntarse cómo sería el sistema democrático si no hubiera sindicatos en la Argentina”, añadió el gremialista.

A pesar de las críticas desde los principales sindicatos contra el techo salarial, el martes pasado el jefe de Gabinete Marcos Peña aseguró que iban a trabajar para “lograr comprometernos todos con esta búsqueda de la meta del 15 por ciento”. La meta para 2018 fue recalculada a fin del año pasado, luego de que el 17 por ciento previsto para 2017 por el Ejecutivo fuera superado por ocho puntos y disparara las cláusulas gatillo incluidas en algunas negociaciones salariales.

Schimd destacó que para las paritarias de este año la cláusula gatillo “tiene que estar”. “Cuando uno se sienta en la mesa de tratativas lo que busca es no perder poder adquisitivo. Y en los últimos dos años hubo pérdida de poder adquisitivo, algunos perdieron más que otros”, advirtió.

En otro apartado de la entrevista con el portal, se metió de lleno en la reforma laboral que el Gobierno tenía pensado aprobar en febrero, en sesiones extraordinarias, y que sin embargo tuvo que desestimar ante la falta de apoyo. En numerosas ocasiones, los funcionarios alegaron que la CGT le había dado el visto bueno a ese borrador, aunque Schmid destacó que “están mintiendo” porque la cúpula de la CGT lo que hizo “fue introducir reformas sustantivas”. “No es verdad lo que dice Marcos Peña: el proyecto es del Ejecutivo, no de la CGT. El Ejecutivo que vaya y lo defienda ante el Parlamento”, apuntó el triunviro.

También aseguró que “nunca estuvo en discusión la reforma previsional”, que el Gobierno aprobó en diciembre en medio de una escalada de violencia. “Da toda la sensación de que nos estuvieron entreteniendo para sancionar la reforma previsional y arrojar un manto de desgaste sobre la conducción de la CGT”, acusó el Schmid, quien apuntó directamente contra los gobernadores que permitieron su aprobación: “La sanción de la reforma previsional es un costo que innecesariamente han querido asumir los gobernadores, que se hagan cargo de eso. Porque es de naturaleza anti popular que va a tener de alguna manera su respuesta”. (Página/12 e Infobae)