Por: Por Facundo Gómez Menéndez

La superficie total integrada a lo largo de los años, asciende a 556.313 hectáreas, de las cuales más de la mitad se ha incorporado a lo largo de los últimos 50 años. Sin embargo, el área directamente afectada a la Ley 11.029 hoy alcanza a las 491.638 hectáreas.

Tras volver a ser redactada y posteriormente aprobadas sus modificaciones el 18 de octubre del 2011, el Artículo 70 de la Ley 11.029 de creación y accionar del INC, amplió el universo de bienes comprendidos por los inmuebles que forman parte de las colonias, e innova al incorporar los bienes inmuebles de cualquiera fuere la procedencia dominal de las fracciones a las que refieran, aún las provenientes del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU).

Pese a la gran cantidad de tierras incorporadas desde comienzos de siglo hasta la actualidad, el último período comprendido entre los años 1989 y 2010 muestra que durante el mismo, se incorporaron tan solo 24. 301 hectáreas; número bastante inferior al período 1979-1988, en donde fueron añadidas 14.544 hectáreas.

Estos inmuebles están distribuidos en 14 localidades. En ellas, se han instalado también sus respectivas Oficinas Regionales, ubicadas estratégicamente para optimizar y facilitar la atención prestada.

A su vez, estos predios están subdivididos en fracciones o parcelas, que son las unidades básicas entregadas a los colonos para su explotación.

La superficie de estas fracciones es muy variable, teniendo como tope las 1.000 hectáreas, marcada por Ley; y son entregadas a los colonos bajo tres formas distintas, principalmente: arrendamiento, promesa de compra y en propiedad.

Colonos residentes

La residencia en el medio rural es uno de los logros que se ha alcanzado con la Ley, con la idea de combatir y terminar el fenómeno del despoblamiento del campo, por lo que trata de observarse, cuando no se justifica la no residencia. Como es lógico suponer, hay casos en que se hace difícil exigirla.

En total, son 3.832 los colonos que además de trabajar en las tierras arrendadas, viven en ellas. En Tacuarembó, es la localidad en donde porcentualmente viven más trabajadores en las tierras: de 94 empleados, 83 residen en las mismas tierras que trabajan, representando el 88%.

En la segunda colocación, se encuentra la localidad de San Javier, en el departamento de Río Negro. De los 297 que trabajan en sus tierras colonizadas, viven en ellas 255, que son el 86%.

La ciudad de Tarariras, situada en el departamento de Colonia y caracterizada por su producción lechera, se ubica en la tercera colocación en este aspecto, albergando a 258 empleados de los 311 que trabajan en las tierras del INC, que representan un 83%.

San José, la localidad que más colonos alberga en sus tierras con 534, tiene un porcentaje de residentes permanentes de un 59%, siendo 315 los empleados que allí viven. Canelones, ciudad que cuenta con la mayor cantidad de superficie colonizada, cuenta con 255 trabajadores que viven en ella, quienes representan un 58% del total.