Expertos italianos mostraron evidencias de un aumento de cinco mil casos anuales de italianos entre 15 y 35 años con cáncer testicular, destaca la publicación digital Blasting News.

El tema fue abordado por el seminario ‘La Salud Andrológica: información correcta, prevención eficaz y la detección temprana’, patrocinado por el Policlínico Umberto I y la Universidad La Sapienza de Roma.

Según especialistas citados por la propia fuente, estudios actuales demuestran que esta forma de cáncer crecerá un 30 por ciento más en 2025, algo para alarmarse, aunque controlable con una adecuada conducta preventiva, diagnóstico temprano y tratamiento eficaz.

Precisan los investigadores que en ese grupo etario ese tipo de neoplasia es mayor al coincidir con la fase reproductiva y al ser un cuerpo joven el cáncer tiende a extenderse con mayor rapidez debido a una sustitución celular más frecuentes que en las personas de mayor edad. Según Andrea Isidori, profesor asociado de la Universidad La Sapienza de Roma y miembro del comité directivo de la Academia Europea de Andrología, Italia está en la parte media de los países de alto riesgo para el cáncer testicular.

Como promedio en los últimos años se diagnostican 10 casos por cada 100 mil habitantes, con un incremento de 12 por ciento anual.

Entre las principales causas de la aparición del cáncer testicular, -citadas por la propia fuente y atribuida a los expertos-, especialmente entre las personas más jóvenes, inciden varias enfermedades, entre ellas la criptorquidia – el testículo no descendido al escroto al nacer – y el síndrome de Klinefelter.

Ese último -indican otras fuentes- también denominado ‘síndrome XXY’, es un trastorno genético bastante frecuente, el cual sólo afecta a personas del género masculino y ocurre cuando un bebé nace con un cromosoma sexual de más en la mayoría de sus células. Los expertos italianos valoraron en el seminario que esa forma particular de cáncer tiene una probabilidad de recuperación en el 90 por ciento de los casos.

Incluso, acotaron, el diagnóstico y la prevención se vuelven más fáciles si como precaución se realiza regularmente el autoexamen testicular para detectar cualquier anomalía.