El padre del joven abatido el sábado en el aeropuerto de Orly de París luego que intentara arrebatarle el arma a un soldado, aseguró que su hijo no era yihadista ni integraba ningún grupo islámico extremista.

“Mi hijo nunca fue un terrorista”, aseguró el padre de Ziyed Ben Belgacem, quien fue liberado en la noche del domingo.

Además sostuvo que su hijo, de 39 años, bebía y no rezaba.

“Bajo la influencia del alcohol y el cannabis, podría ser”, apuntó al intentar explicar la situación bajo la cual su hijo intentó arrebatarle el arma a un agente antiterrorista horas después de haber atacado a otro gendarme.

Durante el forcejeo que mantuvo con la soldado en el aeropuerto de Orly afirmó a los otros dos miembros de la patrulla: “Tiren las armas, estoy aquí para morir por Alá, de todas formas va a haber muertos”. Posteriormente, fue abatido.

El padre Belgacem, un hermano y un primo, fueron detenidos después del ataque y estos dos último aún permanecen bajo custodia, informó hoy la agencia de noticias DPA.

El progenitor del atacante contó también que su hijo lo llamó el sábado por la mañana y le pidió perdón.

“He hecho una tontería con un gendarme” aseguró que le dijo su hijo, en referencia al primer ataque ocurrido en las afueras de París cuando el agresor disparó contra una agente en un control policial.

En el registro del domicilio del agresor, en la localidad de Garge les Gonesse, la misma en la que disparó contra la agente, se encontró una pequeña cantidad de cocaína, por lo que los investigadores tratan de determinar si había consumido drogas.

Belgacem, que tenía antecedentes penales por robo a mano armada y por tráfico de estupefacientes, había sido vigilado por los servicios de inteligencia franceses por su radicalización durante una estancia en prisión.

Sin embargo, un registro de su domicilio en 2015 no dio como resultado ningún signo preocupante, por lo que no fue fichado por los servicios de inteligencia.

Ahora la autopsia podrá esclarecer si el atacante actuó bajos los efectos de las drogas y el alcohol, en paralelo a que la Fiscalía antiterrorista continúa la investigación sobre cuáles fueron los motivos del ataque.

Bélgica recordará a las víctimas de los atentados de Bruselas un año después

Bélgica se prepara para recordar un año después a las víctimas de los atentados yihadistas que golpearon Bruselas el 22 de marzo, con la inauguración de memoriales cerca de la estación de metro y el aeropuerto, escenarios de los ataques. El 22 de marzo de 2016, a las 07.58 de la mañana, dos bombas detonadas por terroristas suicidas explotaban en el aeropuerto internacional de Bruselas-Zaventem. A las 09.11 horas, una tercera estallaba en la estación de metro de Maelbeek, en pleno barrio europeo, dejando 32 muertos y 324 heridos en total.

Los ataques dieron paso a un periodo de duelo en la sociedad belga que, sorprendida por un terrorismo sin precedentes en el país, se cuestionó desde sus políticas de integración hasta la eficacia de sus fuerzas de seguridad, en una suerte de repliegue sobre sí misma acentuado por el escrutinio repentino de la comunidad internacional.

Un año después, se han diluido los síntomas de ese periodo funesto y los atentados han quedado aparcados en las conversaciones cotidianas, pese a que el imponente refuerzo de la seguridad en los lugares públicos sigue siendo una secuela visible de la tragedia.

Con este telón de fondo, el Gobierno belga, el aeropuerto de Bruselas y la Sociedad Bruselense de Transporte público (Stib), junto con las familias de las víctimas, han preparado una serie de conmemoraciones para marcar el aniversario de los atentados.

Los reyes de Bélgica, Felipe y Matilde, participarán en los actos, en los que también estarán representadas las instituciones europeas, parte intrínseca de Bruselas y tocada de cerca por el fallecimiento en el ataque del metro de la funcionaria comunitaria Patrizia Rizzo.