Barcelona-Real Madrid disputarán la final de ida por la Supercopa de España este domingo a las 17.00 (hora uruguaya) en el Camp Nou.

La revancha será el miércoles a las 18.00 (hora uruguaya) en el Estadio Santiago Bernabéu.

Con Messi y Suárez, aún hay amenaza

En la cancha, Neymar se despidió del Barça en el Clásico de Miami, en el que contribuyó con dos asistencias al triunfo (3-2) ante el Real Madrid que dio el título oficioso de la International Champions Cup. El crack brasileño, a quien el capitán merengue Sergio Ramos animó a irse al PSG cuando estaba cocinando su fuga, ya no estará este domingo para hacer frente al Real Madrid por la Supercopa de España.

A Ney, en el mejor de los casos, le tocará jugar contra el Guingamp, si es que llega su tránsfer a la Ligue 1. Y al Barça le queda el mayor argumento ofensivo en la historia de los Clásicos, Leo Messi, ayudado por el último máximo goleador de las Ligas europeas, Luis Suárez.

El alivio de Ramos está justificado, pero no su mala memoria. Sin Neymar se produjo el último triunfo del Barça en partido oficial. Fue en el duelo liguero del Bernabéu del pasado día de Sant Jordi (2-3, el 23 de abril). Messi consumó su doblete goleador en el terreno favorito de Ramos, el descuento, y aparte de lograr su gol 500 para el Barça y mostrar su camiseta azulgrana, consolidó su reinado en la leyenda de los Clásicos al anotar su gol número 23 al eterno rival, cinco más de los que le endosó al Barça Alfredo Di Stéfano y ocho por encima de Cristiano Ronaldo y Raúl González.

Sólo Telmo Zarra, el mítico ariete del Athletic, le hizo 24 al Madrid, de ellos 17 en Liga y siete en Copa. Contando el Clásico veraniego de Miami, Messi ya habrá alcanzado esta cifra con el primero de los tres tantos que hizo el Barça , pero como habrá quien diga que no era oficial, ahí tiene el genio argentino un nuevo desafío para el domingo: superar a Zarra. Los 24 goles de Messi al Madrid incluyen uno en amistoso, 16 en Liga, 5 en la Supercopa de España y 2 en la Champions League en 33 partidos. Su peor sequía goleadora ante el Madrid la rompió en el último triunfo liguero en el Bernabéu. El ‘10’ había estado seis Clásicos sin marcar, desde su hat trick también en Chamartín en 2014 (3-4).

Como previsible aliado para el gol ante el Madrid tendrá a su amigo Luis Suárez. El uruguayo debutó como azulgrana precisamente ante el Madrid en el Bernabeu en octubre de 2014 y, desde entonces, ha anotado cuatro goles a los blancos en siete partidos contando el de Miami. Los más celebrados, el par que hizo en el 0-4 en Chamartín en noviembre de 2015. No está la MSN, pero queda la MS. Y eso es quedar mucho.

Zidane tiene donde elegir

El Real Madrid sigue teniendo un ‘plan B’. Pese a desprenderse este verano de Álvaro Morata, James Rodríguez y Pepe, Zinedine Zidane continúa disponiendo de un amplio plantel con el que afrontar con garantías las metas blancas de este curso.

El primer contratiempo para el Madrid llega en la Supercopa de España ante el Barça. Luka Modric, uno de los indiscutibles de Zizou, será baja en el partido de ida al arrastrar una sanción de hace tres años. La ausencia del croata es un gran problema para el Madrid, aunque el técnico galo no pierde la calma al tener sobre la mesa múltiples opciones para elegir.

Ante el Manchester United, Zidane apostó por un centro del campo formado por cuatro futbolistas (Casemiro, Kroos, Modric e Isco), llegando a dejar a su jugador más determinante, Cristiano Ronaldo, en el banquillo. Frente a la adversidad de este domingo, el francés puede optar por repetir esquema táctico y completar el once con algún centrocampista de la segunda unidad. Lo cierto es que para escoger, tiene. Kovacic, Ceballos o Llorente están preparados para entrar si así lo desea su técnico, que también puede variar el sistema y jugar con un delantero más, es decir, con la ‘BBC’.

Con Cristiano más rodado y con Bale y Benzema habiendo realizado toda la pretemporada, el tridente merengue podría volver a juntarse varios meses después. En la recámara, pero, también están Asensio y Lucas, dos futbolistas de plenas garantías para las grandes citas.

La baja de Modric también es una ocasión de oro para Dani Ceballos. El club sedujo al joven futbolista ‘vendiéndole’ que sería el primer recambio del croata, es decir, que desempeñaría el mismo papel que el ‘10’ merengue, pero la fuerte competencia podría cambiar los planes iniciales. Sin el balcánico, otros futbolistas también optan a entrar en el once de Zidane, barrando el paso al ‘nuevo Modric’ del equipo.

En cualquier caso, el Real Madrid sabe que el denominado ‘plan B’ sigue ofreciendo garantías para paliar cualquier imprevisto. Zidane tiene donde elegir.