Por: Susana Andrade, Diputada (S)

Las religiones cumplen una función social: brindar esperanzas a quien lo necesite para encarar la vida diaria.

Tengamos presente el rol que desempeñan los credos en la generación de valores de convivencia entre las personas, de amor al prójimo, de buenas prácticas, de combate a todo tipo de violencia. En definitiva, de renovación de votos con el entusiasmo de la vida.

Y en toda sociedad se precisa ciudadanía constructiva para el desarrollo comunitario.

En nuestro caso, el de las tradiciones religiosas africanas e indígenas, tenemos la necesidad de mostrar la realidad de lo que somos, pues aún proliferan los preconceptos, la ignorancia, los estereotipos, el estigma de brujería, magia negra y cosa ruin que persigue a los sagrados cultos afro, cultura milenaria muy anterior a la era cristiana, trasmitida oralmente y no exterminada de milagro en el infame proceso esclavista.

He allí la fuerza ancestral y el poder de resiliencia de la impronta étnica afroindígena.

Porque nada ocupa el lugar de la fe, estaremos brindando de gracia lo que de gracia hemos recibido: la solidaridad para ayudar a sobrellevar las adversidades, la posibilidad de creer y recuperar la confianza en nosotros mismos a través de un soplo de energía vital.

Estamos promoviendo una actividad de identidad afro ritual llamada “Bendición de Mae Oxum en el centro de Montevideo” a realizarse en Plaza Cagancha este viernes 8 de 17 a 20 hs.

Se trata de una bendición colectiva a quienes quieran participar y entrega de símbolos de la cultura religiosa afroumbandista para salud y prosperidad.

Habrá armonización musical con tambores rituales y grupos de samba, y es un evento declarado de interés por la Intendencia de Montevideo, al que serán bienvenidas todas las personas de buen corazón.

Por iniciativa de la Federación IFA y el grupo Atabaque junto a templos religiosos afro independientes, con el auspicio de la Secretaría de Equidad Étnico Racial y Poblaciones Migrantes, hacemos algo sin esperar nada. Por la simple y grandiosa alegría de compartir lo que nos hace felices.

Con este motivo solicitamos y obtuvimos la Declaración de Interés de la Intendencia de Montevideo lo cual sin implicar ayuda económica, determina un fortalecimiento institucional al encuentro, y una confirmación de la tarea en bien de la comunidad que cumple cada institución religiosa en tanto fuente de energías vitales.

La religiosidad afro cree con énfasis en el derecho a vivir bien, a disfrutar el pasaje por este mundo y a luchar por eso. En la capacidad propositiva que tiene el libre albedrío. No nos desnaturalizamos como religiosos cuando reclamamos pública felicidad, y también somos responsables de lograr una paz que se edifica con el aporte integral de todos los sectores para que prospere. Y estamos en hacer nuestra parte de toda forma posible.

Buscamos vencer los prejuicios que la historia hegemónica dominante y colonizadora ha echado sobre las prácticas rituales de negros e indios asociándolas directamente a la maldad, concepto absolutamente falso ya que toda religión procura el bien de la gente y la superación moral de las personas. La nuestra también.

La resolución de declaración de interés dice “esta propuesta contribuirá al diálogo intercultural y al relacionamiento de la ciudadanía”, nos parece suficiente y maravillosa razón. Junto al bienestar espiritual. Así sea.