A los españoles no se les había ocurrido hasta ahora hacer rentable la costumbre de dormir una siesta, a diferencia de ciudades como Nueva York, París, Londres, Bruselas o Tokio, que ya cuentan con negocios que disponen de espacios para el descanso en los ratos libres.

A partir de ahora, en Madrid existe la posibilidad de descansar entre las 11 y las 19 horas en Siesta & Go, una empresa ubicada en la zona de Nuevos Ministerios, que dispone de un servicio que puede variar entre dormir una siesta o simplemente utilizar el espacio como relax, según informan varios medios españoles.

La empresa explica en su página web que “no todos tenemos la suerte de tener nuestra casa cerca del lugar de trabajo para poder acudir y descansar como queramos en nuestros tiempos libres, por ello Siesta & Go es el primer centro de España, situados en Azca en el corazón financiero y comercial de Madrid”.

Para dormir una siesta en este lugar no es necesario tener una cita previa, sino que se puede llegar y sentarse en una butaca a leer un libro o alquilar una cama como si fuese la propia para dormir una siesta. El local también permite conectarse a Internet y cuenta con la prensa escrita, tablets y cargadores para celulares.

A modo de ejemplo, los precios varían desde 10 euros para descansar tres horas en una cama, hasta 30 euros por dormir en una habitación individual. “Se cobra desde el minuto que entras hasta el minuto que sales, siempre con 5 minutos de cortesía”, informa la empresa.

‘Siestódromo’ o ‘nap bar’ son los nombres que se utilizan en Argentina o Bélgica para referirse a estos espacios. María Estrella Jorro de Inza, propietaria de Siesta and Go, dice que descubrió el modelo de negocio en Japón: “En un viaje que hicimos nos dimos cuenta de que ofrecían muchas opciones, centros de descanso para mujeres, para hombres, mixtos…”, por lo que decidió importarlo a España.

El precio depende de si se quiere un sofá, una cama o una habitación individual. “Una vez que queda registrada la entrada del cliente en el ordenador, se le dan cinco minutos de cortesía para que se acomode”, dijo la propietaria.

El establecimiento facilita zapatillas para estar como en casa y camisetas para quienes quieren ponerse cómodos. Terminados esos cinco minutos, el precio variará dependiendo del servicio que se contrate. Es un espacio pensado para despejar la mente durante unos minutos al finalizar el trabajo o también como un intermedio en la jornada laboral.

Siesta & Go abrió sus puertas el pasado 15 de mayo y aunque su propietaria reconoce que al principio tenía serias dudas sobre si tendría éxito, ahora cuenta “con varios clientes fijos”. El prototipo son mujeres y hombres “de traje y corbata” de entre 30 y 55 años, que trabajan en las inmediaciones de la principal zona financiera de la capital, el sitio donde se ubica este novedoso negocio.