El objetivo de la comuna es comenzar a rematar parte de esas viviendas que cuentan con deudas millonarias y que en muchos casos superan el valor real del inmueble.

Sin embargo hay un aspecto positivo de todo esto y es que el grueso de las viviendas abandonadas están ubicadas en zonas consolidadas que cuentan con todos los servicios: agua, luz, transporte público y saneamiento.

Concretamente hay unas 339 viviendas abandonadas y la Intendencia capitalina busca contar con herramientas legales para repoblar esas zonas centrales según lo informó el intendente Daniel Martínez que ayer asistió a la comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados.