A partir del 12 de octubre, Uruguay podrá exportar a Estados Unidos carne ovina con hueso producida en compartimentos. “Esta habilitación es una carta de presentación del país a otros destinos, pues competimos en calidad y seguridad sanitaria”, dijo el canciller, Rodolfo Nin Nova, tras el anuncio. Por su parte, su par interino de Ganadería, Enzo Benech, destacó que es un salto cualitativo, y el compromiso de todos es cuidarlo.

“Es una carta de presentación para otros destinos en los que estamos trabajando para mejorar las cuotas de ingreso, como en México, la Unión Europea y también en Japón, pese a diferencias de producción para lograr la cercana apertura en ese país asiático”, indicó Nin Novoa.

El Registro Federal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos publicó este martes 12 la norma por la cual se permite importar carne ovina con hueso proveniente de los compartimentos de bioseguridad establecidos en Uruguay, que garantizan la calidad y sanidad del producto. La resolución establece que a partir del 12 de octubre se podrán enviar los primeros contenedores.

En agosto de 2013 llegó a Estados Unidos el primer cargamento de carne ovina sin hueso, mercadería con precio más bajo que el que se comenzará a exportar ahora. Uruguay es el primer país libre de aftosa con vacunación en obtener esta habilitación.

Con respecto a los compartimentos ovinos, Uruguay dispone en la actualidad de uno, ubicado en Cerro Colorado, en Florida, perteneciente al Secretariado Uruguayo de la Lana. Además, está en vía de ejecución otro, a cargo del Instituto Nacional de Colonización, en tierras de San Gabriel, en el mismo departamento.

Las ovejas que ingresarán a Estados Unidos deben ser identificadas, examinadas y certificadas por profesionales sanitarios, además de separadas del rodeo, y contar con trazababilidad (identificación y seguimiento del animal desde su gestación).

Nin Novoa remarcó, en la rueda de prensa realizada este martes 12 en la sala de conferencias de Expo Prado, que, más allá de la propia importancia que tiene el hecho, trasciende el mero acceso al mercado estadounidense. También valoró el trabajo de la cadena textil nacional, que compite con las de países vecinos fuertemente subsidiadas.

“Se compite en base a calidad y esto diferencia al país en cuanto a dar certezas e inocuidad”, abundó.

Por su parte, Benech dijo que todos quieren “vender y pocos comprar”, aún así, “estamos ingresando a uno de los mercados más exigentes del mundo”. “No son solo los 3.000 corderos que tiene el compartimento del Secretariado Uruguayo de la Lana, sino que hablamos de un mercado exigente que nos cree y nos permite venderle un alimento en su territorio”, apuntó.

“El desafío es comprometernos a cuidar lo obtenido luego de mucho tiempo de trabajo, porque perderlo se puede hacer en un día”, advirtió.