¿Cuál es su evaluación del año en referencia al trabajo del Mercado?

Hemos tenido una excelente respuesta a nivel de ventas, de visitas, tanto locales como internacionales, y un muy buen número de espectáculos gratuitos como aporte a la sociedad y a la cultura en mayor calidad y cantidad a lo realizado en años anteriores.

Lo más importante es la opinión de la gente con respecto a la valoración al edificio, al paseo, a la atención, al servicio -ya sea de seguridad y de limpieza- y a la oferta diversificada de propuestas gastronómicas.

¿Qué cifras de visitantes manejan?

El MAM ha tenido en 10 meses de trabajo un crecimiento promedio del 19%. Como cifras netas podemos decir que se venden 4 millones de dólares aproximadamente en todas las empresas que conforman el Mercado. Ello en lo que refiere a la venta privada, ya que el Mercado es una dependencia municipal y nuestro trabajo es gestionar.

¿Cuáles son las expectativas para el año próximo?

En principio, mantener lo que hasta ahora se ha logrado. Nuestro desafío futuro es incrementar los objetivos cumplidos en 2017, tratando de que crezcan en porcentajes.

¿Cómo definiría al MAM?

El MAM cumple con todo lo especificado en la esencia de su definición: “Un paseo para los sentidos”. Es sumamente completo y aquí la gente encuentra todo lo que busca. Lo volvería a redefinir como “Un paseo para los sentidos”.

¿Está posicionado como un lugar al que asiste público de toda la capital?

Ese fue nuestro objetivo trazado en 2017, para implementar en 2018, y dar a conocer los barrios de Montevideo para que estén representados en todo el Mercado, pues no todo el público capitalino ha venido, por diferentes razones, a conocerlo.

Si bien no manejamos exactamente los números aún, ya se percibe un aumento en la cantidad de visitantes.

En principio habíamos pensado ampliar el primer anillo -los vecinos, el barrio y el lugar donde está inserto-. Y el primer desafío fue precisamente trascender ese círculo que rodea al mercado para llegar a zonas más alejadas. Pretendemos que el MAM quede incorporado definitivamente a la rutina de los paseos de las familias.

¿Constituye también una opción para el turismo?

Sí, desde que asumimos estamos trabajando junto a la División de Turismo de la IM y con el Ministerio del ramo, y el uso del sello de Uruguay XXI -al que hemos alcanzado- se ha transformado en un reconocimiento internacional.

Los cruceristas llegan, y los operadores turísticos trasladan a los viajeros al MAM como uno de los destinos obligados para los visitantes. Contamos además, con los listados de barcos que vendrán y de los lugares que proceden. Pero no olvidamos al turismo en general, que llega al país y recibe información del Mercado como para posicionarnos en un destino a visitar. Es importante, además, el turismo local y la opinión de los uruguayos.

¿Cuántos turistas esperan de los cruceros?

No manejamos números propios, siempre utilizamos los que maneja el Ministerio.

Por lo general, y por lo que pudimos observar durante 2017 son más los latinoamericanos los que nos visitan, pero también llegan europeos.

¿Cuenta el MAM con infraestructura para el turismo de todo el año?

Sin lugar a dudas, el Mercado es un lugar abierto todo el año en las mismas condiciones, adecuándose a cada estación, con lugares cálidos o temperaturas frescas de acuerdo a la temporada. Nos adecuamos a todas las ocasiones, ya sea verano, Semana de Turismo, vacaciones de primavera, de julio, a las festividades, como forma de acompañar al visitante a lo largo del año.

El hecho de que el Mercado se ubique en un edificio histórico -que es un atractivo por sí mismo- sino que además va acompañado de las actividades y las intervenciones puntuales que la Intendencia realiza, y ello es un atractivo permanente. Más allá de ello, las intendencias de otros departamentos vienen a realizar eventos, lanzamientos y espectáculos en nuestras instalaciones por lo que siempre estamos generando variantes para que el Mercado se adecue a las circunstancias, y necesidades de nuestros visitantes.

¿Cómo se logró la recuperación del edificio?

Se trabajó en la elaboración de estrategias que abarcaran no sólo la recuperación del emblemático edificio sino también en el análisis del impacto que se iba a generar hacia afuera. El MAM superó las expectativas de todos. Nos enorgullece día a día ver cómo el vecino del barrio se empoderó del MAM y lo hizo propio.

¿Cómo se administra el MAM?

Constituye un proyecto municipal con una administración privada (una asociación con la Corporación Nacional para el Desarrollo lo administra con la figura de un fideicomiso). Cada una de las empresas que integran el MAM son emprendimientos independientes de lo que es la propuesta municipal. Se maneja con pocos funcionarios municipales.