Su propósito se basa en contribuir a la integración social y por ende a la formación de los ciudadanos, erigiéndose como ámbito de reunión, animación, intercambio y generación de propuestas.

Ayer, en el marco del 6º Encuentro Nacional de los Centros MEC, el ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich; el director y subdirectora de Centros MEC Roberto Elissalde y Karina Acosta, presentaron la rendición de cuentas de la gestión de los Centros correspondiente al período 2007-2014, en el Auditorio del Sodre.

El país cuenta 124 Centros y participan de las propuestas departamentales 177 localidades; se efectuaron 10.130 actividades socioculturales y educativas, se contrataron 8.374 artistas, talleristas y espectáculos a los que asistieron 1:313.264 espectadores y participantes de todo el territorio nacional; existen 220 docentes de alfabetización digital y se constataron 57.477 alfabetizados digitales; 6.310 personas participaron del proyecto Un Pueblo al Solís y todas estas actividades supusieron una inversión total de $ 247.370.179.

Compromiso con la cultura

Adicionalmente, se desarrolla el Plan Nacional de Alfabetización Digital cuyo objetivo consiste en permitir a la sociedad el acceso a la información y el conocimiento brindándoles el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Con respecto a la composición del gasto de Centros MEC en el período mencionado, la prioridad durante las primeras etapas la tuvo la implementación y las actividades puntuales y de difusión de la propuesta. Sin embargo, en los últimos años se destaca la relevancia de las actividades educativas que implican procesos de largo plazo y la conformación de grupos autogestionados con el propósito de dejar capacidades instaladas y productos concretos en los territorios.

Uno de los principales desafíos futuros que se presenta al respecto, consiste en fortalecer la consolidación de una política cultural territorial con carácter de política de Estado.

Por su parte, el ministro Ehrlich destacó que “esta rendición de cuentas marca las interrogantes respecto a los compromisos con lo que vendrá y con la continuación de nuestro trabajo. El diseño de políticas públicas e institucionales es bueno y exitoso si cumple con sus objetivos. Este es entonces, ‘un diseño virtuoso’ porque permite que las personas den lo mejor de sí mismas y además, porque a medida que se va desarrollando abre nuevas perspectivas y porque se abre a otras instituciones”.